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Capitulo 2

Cierro el libro de golpe mientras noto como mi corazón está en un puño, miles de sentimientos contradictorios me apuñalan una y otra vez dejándome con un sentimiento abrumador. ¿De verdad mi padre, ese que parece un trozo de pan, ha intentado matar a mi madre después que le secuestraran? ¿De verdad mi madre estuvo enamorada de otro chico con el que se planteo fugarse? ¿De verdad a espaldas de mis padres hay asesinatos ocultos y sin remordimientos en algunos casos?  ¿De verdad  es todo esto real o es simplemente una broma pesada? Después de este ultimo sentimiento parece que me relajo, y a mi misma  me repito una y otra vez que es todo solo una mentira bien relatada. Suspiro y de repente me doy cuenta de que tengo hambre, miro al reloj y veo que son las 2 de la madrugada. Guardo el libro en la caja mientras me pregunto porque no habré sentido hambre antes, cuando subo las escaleras del sótano mi madre está sentada en el salón limpiando uno de sus arcos. No la miro aunque sé que ella si lo hace y voy directa a la cocina.

-Tu padre te ha dejado unos filetes hechos, están en la sartén- Dice mi madre, yo voy automáticamente hasta allí mientras le doy las gracias mentalmente a mi padre. Cojo un plato y me como los filetes fríos aún  dándole la espalda a mi madre.

Había pensado ir mañana por la mañana a cazar ya que es domingo – Digo por fin armándome de valor. Por primera vez me giro y la veo tratando de analizar lo que pienso, como no deseo que lo haga me vuelvo a concentrar en mi comida.

-Me parece bien – dice mi madre con un tono neutro mientras me observa lavar los platos , en cuanto ve que he terminado dice – siéntate aquí conmigo- La miro suplicante pero no cede y consigue que me siente a su lado-¿Qué piensas?-

-es…- dudo sobre que decir porque ni si quiera yo se que pienso en estos momentos- es chocante, es decir,  no puedes descubrir de un día para otro que tus padres han sido asesinos y que han estado al borde de la muerte incontables veces y que además posiblemente el ‘’novio’’ de mi madre fue el que creó la bomba que mato a mi tía  y luego quedarte tan tranquila ¿sabes?- cuando contesto me doy cuenta de que tal vez haya hablado con un tono muy brusco porque mi madre se pone a llorar y me abraza. Mientras me moja el hombre con sus lagrimas no deja de nombrar una y otra vez mi nombre y me pregunto si será llamándome a mi o a su hermana. Cuando estoy a punto de tratar de decir algo mi padre aparece por las escaleras, se pone un dedo sobre las manos por lo que entiendo que debo callarme, coge a mi madre en brazos y se la lleva. Yo me quedo con la mirada perdida  allá por donde desaparecieron mis padres, bostezo y entiendo que  si pretendo cazar mañana debería dormirme así que me subo tranquilamente en la cama , y por miedo a perder lo que m queda de sueño me meto en la cama directamente con la ropa normal y caigo rendida al instante. Mi padre me despierta cariñosamente a las 8 y media de la mañana.

-Mama me dijo que querías ir a cazar, dice que cojas el arco que quieras, que les cambio la cuerda a todos ayer. Asiento medio dormida y espero a que salga mi padre de la habitación para cambiarme de ropa. Selecciono una simple camiseta blanca, unos pantalones caqui y unas botas de cuero negro que herede de mi madre, asomo la cabeza por la ventana y acto seguido decido coger  una chaqueta amplia de color marrón. Bajo y veo que no hay nadie despierto así que supongo que mi padre se ha vuelto a acostar. Llego al armarito donde están guardas las cosas de la caza, y observo todos los arcos con cuidado, mi favorito es uno de color rojo que domino a la perfección pero llama demasiado la atención entre tanto verde del bosque así que cojo el que siempre usa mi madre ya que también lo adoro, me cargo con un carcaj y salgo decidida por la puerta.  Mientras procedo a llegar a la pradera paseo tranquilamente, el distrito 12 ha evolucionado mucho, e incluso la veta lo ha hecho. Antes de darme cuenta  ya estoy en la alambrada, y escucho atentamente, silencio, perfecto así que paso al bosque.  Aunque la alambrada sigue estando ahí para proteger el distrito de los animales lleva muchos años sin estar electrificada, aun así cuando voy a entrar siempre lo compruebo para no tener algún que otro susto.

Cuando por fin me introduzco un poco más en el bosque por fin me siento como si estuviese en casa, todos mis pensamientos desaparecen y en lo único en lo que me preocupo es en cazar. Aunque no soy tan buena como mi madre cuando llega la hora de comer tengo un  par de ardillas y tres conejos.  Mi estomago empieza a sonar y se a  donde ir. A menos de un kilometro de mi hay un pequeño claro fácil de encontrar en los que quedo casi todos los días con Mike. Mike es mi mejor amigo desde que tengo memoria, es hijos de carniceros así que a veces me ayuda con algunas de las piezas para que después las pueda repartir por la veta. Es algo más alto que yo y tiene el aspecto de un comerciante; pelo rubio cenizo y ojos azules.  En cuanto llego, se nota que lleva un buen rato  esperándome porque ha colocado un mantel en el suelo y lleva una pequeña cesta de mimbre, en la que supongo que estar nuestro almuerzo como siempre.  Cuando estoy en su campo de visión lo saludo con la mano pero él se levanta, viene hacia mí y mientras me abraza me felicita.

-Siéntate, hoy es una comida especial – Dice corriendo hacia el mantel y sentándose en el suelo, sonrió y me siento a su lado.

-¿Qué me has traído? – digo mientras mi estomago vuelve a rugir.

– Antes que nada…- dice el rebuscando en la cesta – tu regalo de cumpleaños- deposita en mis manos un anillo colgado de una cadena, observo bien el anillo y veo que dentro está grabado su nombre – Para que no te olvides nunca de mi – dice cuando  nota que me he fija en lo que hay grabado, a pesar de que me encanta le miro con condescendencia.

-Eres un egocéntrico Mike- digo mientras le doy puñetazos en el hombro derecho- debería poner mi nombre imbécil- ambos nos reímos y poco a poco va sacando el manjar que ha traído. Un bol de fresas, un par de bollos con queso, dos botellas de zumo,  y alitas de pollo. Miro los manjares satisfecha y comienzo a comer mientras pienso en cuan afortunada soy por tenerle a mi lado. Mientras como Mike no prueba bocado y de pronto se que hay algo que me oculta. 

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